Rosarios

Rosario de liberación

Rosario de liberacion
La liberación del alma es un anhelo común en casi toda la humanidad, contrario al escepticismo de muchos esta puede ser alcanzada dentro del mundo católico gracias a los milagros que otorga Nuestro Señor Jesucristo a cada buen católico que reza el santo rosario de liberación con auténtica devoción y fe inquebrantable en la sanación católica. Cuando se hace con fe. Rezar el rosario de la liberación completo resulta maravillosamente milagroso, por lo tanto es importante poner toda nuestra confianza en que Jesús nos oye al rezarlo y obrará en nuestras vidas para hacernos el milagro si además hacemos el rosario de la santísima virgen cada día.

¿Cómo rezar el rosario de liberación y sanación paso a paso?

El rezo del santo rosario de liberación y sanación es una conversación espiritual en la que enviamos a nuestro padre misericordioso mensajes que contienen nuestras plegarias, nuestras solicitudes al padre celestial, y como en toda conversación el mensaje debe codificarse y para ello es necesario que:

Olvídate del mundo:

Para rezar el rosario de liberación católico paso a paso es necesario cerrar tus ojos y aparta de tu mente todo malestar, rabia e idea impura que pueda perturbar tu mensaje para el Señor.

Cúbrete de fe:

Una de las cosas más importante para rezar el rosario de sanación y liberación es tener plena fe, una certeza incambiable en que estamos siendo escuchados por Dios y que el actuará con su mano todopoderosa para sacar de nuestra vida esos obstáculos y malestares que nos lastiman.

Tenga el rosario entre manos:

En este acto de comunicación el rosario es una herramienta indispensable porque es el instrumento con el que mantenemos la conexión con el Señor.

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Solo sigues estos pasos y aprenderás correctamente a cómo rezar el rosario de la liberación, recuerda que nuestro Dios TodoPoderoso te escucha y el se merece toda nuestra atención.

ROSARIO DE LA LIBERACIÓN

Inicio

Por la señal de la Santa Cruz,
De nuestros enemigos,
Líbranos, Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre,
Del Hijo,
Y del Espíritu Santo,
Amén.

Oración Inicial

En tus brazos amorosos, Madre Inmaculada, confiamos los frutos de
este Rosario de la Liberación. Señor Jesús, queremos alabarte y agradecerte el que Tú, por tu misericordia y piedad, hayas suscitado esta oración poderosa que produce frutos maravillosos de salud, salvación y liberación en nuestra vida, en nuestra familia y en la vida de las personas por las que oramos.

¡Gracias, Jesús, por tu infinito amor por nosotros! Padre celestial, nosotros Te amamos, Padre, con toda la confianza de hijos. Nosotros nos acercamos a Ti en este momento y clamamos un gran derramamiento de tu Espíritu en nuestro corazón.

¡Padre!, Queremos vaciarnos de nosotros mismos, para que el Espíritu Santo pueda venir sobre nosotros. Por eso, delante de la cruz de Jesucristo, renovamos nuestra entrega total e incondicional a Ti. Pedimos perdón por todos nuestros pecados y los colocamos ahora sobre el cuerpo llagado de Jesús. Nosotros nos vaciamos de todas las
aflicciones, preocupaciones, angustias y de todo aquello que nos ha quitado la alegría de vivir. Te entregamos nuestro corazón, en nombre de Jesús.

Padre, colocamos sobre las llagas de Jesús Crucificado todas nuestras enfermedades del cuerpo, del alma y del espíritu; las preocupaciones con la familia y con el trabajo; los problemas de orden financiero, matrimonial y todas nuestras angustias, incertidumbres y aflicciones. Señor, clamamos el poder redentor de la Sangre de Jesús. Que esta
Sangre venga sobre nosotros ahora para limpiarnos y para purificar nuestro corazón de toda mala conciencia.
¡Jesús, ten piedad de mí! ¡Jesús ten piedad de nosotros!

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Si, Padre, queremos entregarte nuestras voluntades, flaquezas, miserias y pecados; nuestro corazón, cuerpo, alma y espíritu, en fin todo lo que somos y tenemos: nuestra fe, vida, matrimonio, familia, trabajo, vocación, ministerios.

¡Llénanos con tu Espíritu, Señor!
¡Llénanos con tu amor, con tu poder y con tu vida!
¡Ven, Espíritu Santo de Dios!
¡Ven en nombre de Jesús!
Ven y torna viva dentro de nosotros la Palabra de Dios proclamada a través de la oración del Rosario de la Liberación, y que él opere en cada corazón la gracia de la cura, salvación y liberación, en nombre de Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Credo

Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.

Niceno

Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilatos, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre
todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Orando por mi mismo, diremos:

“Si Jesús me libera, seré verdaderamente libre”.
Orando por mi familia, diremos:
“Si Jesús libera a mi familia, mi familia será verdaderamente libre”.
¡Se está proclamando la Palabra de Dios!

Orando por una persona, diremos:

“Si Jesús libera a (nombre de la persona), (nombre de la persona) será verdaderamente libre”.
Cuentas Pequeñas o Decenas.

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Orando por mi mismo, diremos:

¡Jesús, Ten piedad de mí!
¡Jesús, sáname!
¡Jesús, sálvame!
¡Jesús, libérame!
Orando por mi familia, diremos:
¡Jesús, Ten piedad de mi familia!
¡Jesús, sana a mi familia!
¡Jesús, salva a mi familia!
¡Jesús, libera a mi familia!
Orando por una persona, diremos:
¡Jesús, Ten piedad de (nombre de la persona),!
¡Jesús, sana a (nombre de la persona),!
¡Jesús, salva a (nombre de la persona),!
¡Jesús, libera a (nombre de la persona),!

Salve

Dios te Salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te Salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de
lágrimas. Ea pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡0h Clemente!, ¡Oh Piadosa!, ¡Oh Dulce siempre Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. Para que seamos dignos de alcanzar y gozar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Oración Final

Señor Jesús, Te pedimos perdón por todos nuestros pecados. Pedimos, además, en Tu Nombre a Dios Padre, que Él envíe el Espíritu Santo para que derrame en nuestro corazón el don de proclamar Tu Palabra, con mucha Fe y Confianza, a través del Rosario de la Liberación.

Te pedimos, Jesús, que Tu poder se manifieste en nuestra vida, que Tú realices milagros y prodigios a través de esta poderosísima oración de Fe que no es otra cosa sino la proclamación de tu Palabra.
Amén. ¡Aleluya!

Vídeos de Rosario de liberación

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